sábado, 3 de mayo de 2008

Dialogos de Closer (2004)


"Closer" es una pelicula que se basa en una obra de teatro. Por lo mismo, sus dialogos son geniales, mostrando con mas o menos intensidad y crudeza el egoismo, el miedo y la rabia que subyacen el el fenomeno de las relaciones humanas, en especial entre quienes se han entrampado en vinculos tormentosos, y por lo mismo, extremadamente apasionados.


DAN: I love you!
ALICE: Where?!
DAN: What?!
ALICE: Show me! Where is this love? I... I can't see it, I can't touch it. I can't feel it. I can hear it. I can hear some words, but I can't do anything with your easy words. Whatever you say is too late.
DAN: Please, don't do this!
ALICE: Done.



ALICE: Why didn't you tell me before?
DAN: Cowardice.
ALICE: Is it because she's successful?
DAN: No, it's because she doesn't need me.
ALICE: Did you bring her here?
DAN: Yes.
ALICE: Didn't she get married?
DAN: She stopped seeing me.
ALICE: Was that when we went to the country to celebrate our third anniversary?
ALICE: Did you phone her, beg her to come back? when you went for lovely walks?
DAN: Yes.
ALICE: You're a piece of shit.
DAN: Deception is brutal. I'm not pretending otherwise.
ALICE: How? How does it work? How do you do this to someone?
(Dan tries to think of an excuse.)
ALICE: Not good enough.
DAN: I fell in love with her, Alice.
ALICE: Oh, as if you had no choice? There's a moment, there's always a moment, "I can do this, I can give in to this, or I can resist it." And I don't know when your moment was, but I bet you there was one. I'm gone.
(Dan blocks her exit.)


DAN: You think love is simple. You think the heart is like a diagram.
LARRY: Have you ever see a human heart? It looks like a fist wrapped in blood! Go fuck yourself. You writer! You liar!

Apuntes sobre el consumismo

Encontré hace un tiempo un articulo sobre consumismo del cual extraje algunos puntos que me parecieron interesantes.

Las empresas empiezan a preocuparse más por crear la necesidad de consumir entre los ciudadanos que por los problemas derivados de los procesos de producción. En definitiva, además de productos, las empresas empiezan a pensar en producir necesidades que lleven a las personas a consumir los productos fabricados.

Las personas atrapadas por el círculo consumista pierden su propia identidad, al confundir lo que son con lo que poseen.

Por todo esto, podemos afirmar que el consumismo es injusto, insolidario y deshumanizador. Es injusto e insolidario tanto con respecto a la mayoría de la humanidad, que no tiene acceso a bienes y servicios esenciales, como con respecto a las generaciones futuras, que se encontrarán con una naturaleza agotada y contaminada por las ansias consumistas de sus precedentes. Es deshumanizador porque desvirtúa la identidad de las personas y no conduce a la felicidad.

La expresión sociedad de consumo se utiliza para designar a las sociedades en las que el consumo de los ciudadanos (demanda) se orienta y se dirige en función de las exigencias de la industria y no a la inversa, como había sucedido tradicionalmente.

El hombre de nuestro tiempo, sobre todo en las sociedades industriales occidentales, pero no exclusivamente en ellas, se considera impulsado al consumo de productos –y más sutilmente, de personas, de ideas, de modos de vida- por encima de su voluntad, mediante unos medios de presión que reconoce, y va intercambiando para ello un exceso de trabajo que de otra manera podría ahorrase. Ese reconocimiento no le impide continuar actuando como se espera de él dentro de la sociedad de consumo, por un fenómeno paralelo, por ejemplo al de las modas y, ejercitando en todo caso la protesta contra los estamentos superiores y poco discernibles para él que le refuerzan a formar parte de esa sociedad, pero sin abstraerse él mismo de su colaboración.

La moda presenta dos factores que cumplen las exigencias de la sociedad de consumo y parece ideada expresamente para ella. Por una parte, la moda alimenta el ansia de distinguirse y destacarse sobre la masa, salirse de ella para ser admirado y envidiado; es la satisfacción del mediocre que se autovalora por lo que tiene, no por lo que es y cree acrecentar y desarrollar su personalidad, añadiéndose cosas, cuanto más valiosas mejor. El éxito consiste en poseer cosas en exclusiva o en anticiparse a la moda por estar situado dentro del circulo de elegidos que la dictan. Seguir la moda cuando ya está implantada es para las masas.